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¿Cómo cuidar al factor humano desde arriba?

Como dueño o socio, te preocupas por tus tareas pero también necesitas seguridad en tu factor humano. 

Esta es una frase que he escuchado decir, por lo menos una vez, a todos los empresarios que conozco: “Es que no entiendo ¿por qué no tienen la camiseta de la empresa bien puesta?”

 

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 Es una pregunta muy común, que más que dar pie a pensar que hay algún problema con la actitud de los empleados, nos dice mucho acerca de la manera en cómo se está transmitiendo la filosofía de la empresa a la parte inferior del diagrama organizacional.
Y no se trata de que estén realizando mal su trabajo, al contrario. Esa pregunta determina que realizan tan bien su trabajo como alta jerarquía que no pueden ver la perspectiva de los empleados.
Por que, sin lugar a dudas, no es lo mismo que un dueño, socio o directivo tenga la camiseta de la empresa  bien puesta a que se encuentre la manera de que el colaborador sienta los colores empresariales como parte de su motivación diaria para buscar hacer las actividades funcionales de mejor manera en beneficio de la organización

Y es que, en la mayoría de las empresas mexicanas, los empleados deberían de ser quiénes establecen la dinámica social dentro de la organización y no sólo la parte ejecutiva. Son ellos los que, a final de cuentas, necesitan determinar el cómo podrían sentirse valorados en la organización y qué factores consideran necesarios para ponerse la camiseta de la organización.

Por otro lado, tenemos que entender que vivimos en tiempos muy diferentes a los que vivieron nuestros padres y nuestros abuelos. En ese entonces había un compromiso por parte de las empresas con sus trabajadores, estos tenían la camiseta puesta, porque la empresa tenía puesta la camiseta de los empleados.

Pero ya no es así. 
Ahora se cree que el factor humano, en muchas empresas, es fácilmente reemplazable, y los empleados lo saben. Saben que, debido al aumento poblacional y de que la preparación educativa profesional va cada día a la alza, el mercado laboral esta cada vez más competitivo y que los errores son castigados con un despido. Esto, en lugar de mantenerlos motivados para ser mejor cada día, hace que se sientan infravalorados y que no den el extra por la empresa porque creen que la empresa no dará el extra para mantenerlos con ellos. 

 

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Entonces, ¿Cómo podemos cuidar nuestro factor humano en estos tiempos y con estas nuevas reglas?

 Lo primero que tenemos que hacer es entender que ambos están en una relación simbiótica, donde, tanto el uno como el otro, se van a beneficiar de este intercambio; el patrón con el trabajo, la experiencia y las aptitudes del empleado, y éste con la remuneración que obtendrá por la realización correcta de sus funciones.

A partir de que entendamos esta relación, podemos llegar a la siguiente conclusión:

"El empleado va a trabajar más, a ser más productivo, y a dar un extra, si le conviene, si se siente valorado, si sabe que se le aprecia dentro de la organización y que, a su vez, esto podrá colaborar a que se sienta motivado a hacerlo." 

Asimismo, cuidar los intereses de los empleados no es lo único que hay que hacer, pero es el principio de todo. También tenemos que entender la naturaleza del trabajo que realiza nuestro personal, porque de eso depende el tipo de herramientas podemos utilizar para motivarlos.

banking-business-cent-332304A diferencia de lo que se ha creído toda la vida, el dinero no es el único buen motivador, pero la falta o el pago menorizado de este con respecto a las labores que desempeña, desmotiva a lo grande.

Todavía se piensa que los bonos y los premios son una buena forma de motivar a las personas. Sin embargo, la evidencia muestra que este tipo de motivación solo funciona con los trabajos que son mecánicos, mientras que en los trabajos que requieren de otro tipo de habilidades,  reduce la productividad.

 

 Daniel Pink, en su libro Drive (2011) dice:

“El mejor uso del dinero como motivador es pagarle a la gente lo suficiente como para que no se tengan que preocupar por el dinero”.

Es decir, actualmente, motiva más pagar lo justo, que prometer bonos y premios.

 

¿Cómo podemos entonces motivar a nuestro factor humano desde la cúspide de la pirámide organizacional? 

La respuesta a esta pregunta sería: Adecuando las políticas de la empresa para promover la autonomía de los empleados, dándole más peso a los resultados, que a la forma en que se llega a ellos.

Bien dice Pink:

“La administración no se trata de caminar por la oficina viendo si las personas están realizando su trabajo en los cubículos”.

Muchas grandes empresas ya realizan este tipo de prácticas. Sus empleados tienen la libertad de trabajar como mejor les convenga, e incluso, desde el lugar que más les convenga.

También hay que darle a nuestros trabajadores un propósito, más allá de la ganancia económica.
Las nuevas generaciones buscan y desean sentirse parte de algo más grande que ellos. Quieren saber qué lo que están haciendo brinda una diferencia en el mundo.

Hoy, más que nunca, las filosofías de las empresas tienen que salir del papel y de lo bonito o bien redactado que se pueda observar para verse reflejadas en el día a día, porque eso motiva a los empleados, los hace sentirse parte de algo. No es ponerte la camiseta de la empresa. Mas bien es ponerte la camiseta junto con la empresa por una causa en común.

 

adult-beard-blur-927022Y por último, tenemos que motivar la masterización, es decir, hacer que nuestros empleados se vuelvan los mejores, los expertos, los maestros de aquello que realiza en nuestra organización.

La masterización es quizá uno de los motivadores más importantes en la vida. Es la razón por la que empresas como King, los creadores del Candy Crush, se han vuelto billonarios, pues a la mayor parte de quienes juegan al Candy Crush los motiva el vencer al juego, ganar tantas veces y sentirse tan satisfechos de superarse cada vez más que hasta que se vuelvan tan expertos que pasen el nivel mil. King alimenta este sentimiento de júbilo, creando más niveles, porque es la promesa de que los jugadores alcanzarán nuevos niveles de maestría.

Ahora, si hacemos eso en nuestra empresa, si ayudamos a que nuestros trabajadores se vuelvan los mejores en lo que hacen, si les agregamos ese motivante y los impulsamos a seguirse preparando y mejorando, tendremos un personal motivado y dispuesto a continuar trabajando con nosotros.

¿Cuáles son los consejos clave para motivar a mi personal? 

En resumen, aquí tienes los cuatro consejos básicos para cuidar el factor humano siendo jefe o socio:

  1. Motívalos a partir de fomentar su autonomía.
  2. Dales un propósito sólido, de preferencia más grande y más noble que solo hacer ganar a la empresa.
  3. Ayúdalos a ser mejores en su trabajo
  4. Remunerándolos bien, a tiempo, para que no tengan que estar distraídos por la cuestión dinero.

Tener personal a cargo conlleva muchas responsabilidades, y una de las más importantes es la motivación, pero también una de las más complicadas y especializadas.

Trabajar en un plan de motivación a la par de un plan de remuneración justa toma tiempo considerable y el responsable, usualmente, suele ser el departamento de Recursos Humanos.

Aunque comúnmente tengas demasiado trabajo, ¡es MUY importante que realicen este plan!

Afortunadamente existen opciones que aligeran la carga de trabajo de este departamento, tomando las tareas más tediosas para que Recursos humanos pueda enfocarse en planes estratégicos para su plantilla. 

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